Señor director:
La columna escrita por el Dr. Raúl De la Torre el pasado domingo, conmovió a los sanjuaninos. Tanto es así que muchas personas en distintos lugares me hacía mención a su relato escrito en DIARIO DE CUYO, ya que tocó miles de corazones, recordando doña Juanita que “hizo de la Peatonal su segunda casa y allí se rodeó de murmullos y pájaros, gente extraña y manos cordiales; las estampitas le florecían a Dios en los dedos ajados, para poder continuar…”, dice un tramo de su nota. Para agregar “Ella cruza la Peatonal como puede. Su renguera le tira para atrás el tranquito y la vida.”
Juanita falleció. “Una mujer pobre, una pobre mujer, camina lenta por un desfiladero de penas de esta ciudad sin Juanita, a quien la tarde llora renga de ausencias, la abraza, la mima, y -quizá tardíamente- le susurra al oído que no ha de ser olvidada.”
Felicitaciones a este gran poeta sanjuanino que describe en esta nota a una maravillosa mujer. Y, que nos hace reflexionar sobre cómo comportarnos con nuestro prójimo. Es decir, con amor, piedad y solidaridad.
Antonia Fernández
DNI 6.318.605