Señor director:
A pocas horas de comenzar el mes de agosto, el viento Zonda se hizo sentir en diversos lugares alejados de la ciudad de San Juan. Jáchal no fue la excepción. Aquí, en el departamento del Norte, tuvimos ráfagas que desataron incendios de pastizales en algunas zonas. Esto nos tiene que llamar a la reflexión, no solo a los jachalleros, sino a nuestros vecinos y hermanos iglesianos. Debemos estar preparados desde los municipios como uniones vecinales y clubes deportivos para actuar de una manera rápida y segura, con el objetivo de sofocar cualquier siniestro que provoque este viento tan dañino. No podemos esperar que el Estado solucione todos nuestros problemas. Debemos organizarnos con el gobierno incluido para prevenir catástrofes provocada por los incendios, ya que en distintos sectores tanto de Jáchal como Iglesia, también se siembran pasturas para vender. Es de esperar que lo que se vivió el miércoles pasado movilice a todos los vecinos y pobladores para que el próximo ventarrón no nos tome desprevenidos.