Cuando con sólo 8 años tomaba su bicicleta con canastillo para vender hilos, agujas, peines, etc., seguramente no pensaría que una pelota de goma le depararía un gran futuro en el más popular de los deportes. Desde niño brilló en su querido ferroviario, donde hizo 86 goles sobre 135 de todo el equipo. A los 18 años fue transferido a Instituto de Córdoba. Jugó sólo medio campeonato y fue segundo goleador. Corría el año 1951 cuando el club Atlético de la Juventud pagó su préstamo por $20.000 y posteriormente $80.000 para conservarlo definitivamente; aquí hizo su gran campaña. Fue 4 veces campeón, 4 veces goleador y otras tantas veces segundo goleador. Supo jugar además a préstamo en Newell’s Old Boys de Rosario y fue requerido para San Martín y Los Andes para partidos amistosos, porque siempre garantizaba el gol. Cabe mencionar que Amadeo Carrizo, de River en 3 oportunidades, Rogelio Dominguez de Racing de Avellaneda, Rugilo de Vélez y Buttice de San Lorenzo, fueron algunos de los arqueros profesionales que sufrieron de su capacidad goleadora.

Dos recuerdos que la pintan de cuerpo entero; cuando San Juan contó con la presencia del mismísimo Santos, de Pelé, que hacia una gira internacional con 21 partidos invictos. San Martín, el equipo anfitrión, le jugó en el estadio abierto del Parque de Mayo, a uno de los mejores equipos del mundo, los verdinegros solicitaron el refuerzo del ya famoso Guanaca Bazán; el triunfo de los sanjuaninos asombró a propios y ajenos. Bazán clavó 2 goles dejando el resultado 4 a 1. La otra anécdota de pibe, cuando llegó a su casa después de un partido de 6ta división entre ferroviarios y el globo, ante la concebida pregunta de su madre de cómo habían salido, la pícara contestación del guanaquita fue "les hice uno para cada uno", ¡si, increíble! Hizo 11 goles en un partido. Todas estas apreciaciones fueron contadas por el propio Bazán al escriba de esta nota, al que me unió una corta pero sentida amistad.

Mi opinión personal y para sintetizarlo en pocas palabras diré que era ambidiestro, con buen físico, fuerte, veloz, inteligente, audaz, a veces hasta suicida en la búsqueda del gol. Y, ante cualquier descuido, ponía su viveza y potencia rumbo al gol. Realmente supo sacar patente de goleador, un abonado a ser campeón. Su extraordinaria carrera deportiva lo vio coronar a sus equipos en 12 oportunidades, 4 en divisiones inferiores, 4 en la primera de Ferroviarios y 4 en el glorioso Atlético de la Juventud. Si hubiese jugado en al época actual, con la alimentación, preparación física y tácticas especiales de hoy, seguramente sería un futbolista destacado en el ámbito profesional argentino. 

Quienes tuvimos de niño y adolescente la oportunidad de verlo jugar no lo olvidaremos jamás. 

 

José Luis Carbajal
DNI 6.704.367