Señor director:
Transitar por Paula Albarracín de Sarmiento entre Laprida y Sargento Cabral, en Capital, es un peligro de accidente constante. Es que en esa longitud de unos 50 metros se hicieron trabajos constantes por la rotura de caños de agua como cloacales que al parecer no logran solucionar. Luego, repavimentan de una manera grotesca. Sólo tiran alquitrán y nada más, no dejaron en perfecto estado la cinta asfáltica, sino que tiene todo tipo de relieve, baches y pozos asfaltados. Ojalá las autoridades municipales se hagan cargo antes que dejen su gobierno o bien OSSE o el Estado provincial, ya que por esta vía que conecta los departamentos de Capital, Chimbas y Rivadavia hay un gran flujo de tránsito.
Atilio Rogel
DNI 8.471.201
