Señor director:

El yacimiento arqueológico de Chichén Itzá, en México, es considerado una de las nuevas siete maravillas del mundo. Nos muestra el papel desempeñado en el mundo Maya entre el 600 y 1.200 aC llegando a ser un centro de culto y peregrinaje hasta que llegaron los españoles. Esta antigua capital del imperio Maya, puede visitarse explorando las ruinas con un tour guiado de un día completo para descubrir las razones por las cuales el lugar ha sido nominado "maravilla mundial”. 

Incluso se visita el Cenote Sagrado, donde se celebraron sacrificios humanos para complacer a los dioses. Esto está ubicado en la península de Yucatán.

En este lugar se puede observar el día del equinoccio y conocer la famosa serpiente emplumada descender por la escalinata del templo de la pirámide o Castillo de Kukulkán (Foto). Este diseño realizado por arquitectos mayas que también dominaban el conocimiento de los astros, en particular el sol, permite que el sol se proyecte sobre los laterales de la escalinata, dando forma al cuerpo de una de las serpientes emplumadas cuya cabeza está esculpida al pié de la pirámide.

Todos los equinoccio cuando el día tiene la misma duración que la noche -fenómeno que se produce el 21 de marzo y el 21 de septiembre de cada año- los cálculos de los arquitectos se cumplen y el sol proyecta la sombra de los escalones conformando a la serpiente. Este fenómeno congrega a más de 25 mil personas cada año en la explanada de Chichén Itzá. El efecto es mágico y muy relajante. Muchos se ponen de pie para "sentir la energía”, sacan fotos y la tradición dice que, preferentemente, hay que estar vestido de ropa blanca en el momento en que se produce este fenómeno.

 

José "Pepe” España
Periodista gráfico