Señor director:

En algún libro gauchesco leí que en los tiempos malos hasta las comadres que no se hablaban se unen para ayudarse y salir adelante. Cabe este concepto para todos los sanjuaninos en estos tiempos tan malos, tristes, de carencias materiales, donde cuesta cada vez más llegar a fin de mes debido a los aumentos de precios constantes y los tarifazos a los que nos vemos sometidos. En este contexto aparece la solidaridad. Seguro que entre nuestras ropas hay prendas que no se usan y pueden servirle a otra persona, como también un paquete de fideos o de leche para compartir con parientes, amigos o vecinos. Brindemos nuestra ayuda, sabiendo que Dios recompensa los corazones solidarios y los bendice en abundancia. Apoyar a nuestros hermanos en necesidad es un acto de amor fraternal. Dios bendiga a San Juan y a la Argentina.

Faustina Belloso
DNI 6.720.371