Señor director:

Es conmovedor observar como los sanjuaninos ayudan a sus hermanos que fueron víctimas del terremoto del mes pasado. Personas que se organizaron desde el anonimato, sin banderías de ningún tipo, solo con la intención de colaborar con los comprovincianos que perdieron sus viviendas en departamentos Pocito, Rivadavia, Sarmiento, entre otros. Más aún aquellos que sufrieron las consecuencias del sismo en zonas rurales. Este es un buen comienzo para salir adelante como pueblo. No esperando solo una ayuda institucional, sino algo que nace desde el corazón de las personas por darle una mano a quien lo necesita.