
Señor director:
Al caminar por distintos lugares de Capital y Gran San Juan, se pueden observar vestigios de otros tiempos. Entreverados con los nuevos postes del alumbrado público, están los que ya no funcionan desde hace por lo menos 50 años. Eran de brazos más cortos que los de ahora y más bajos. Al caminar por el Parque de Mayo, en medio de las remodelaciones en las que se trabaja, todavía queda parte de la estructura de "la estación del trencito", que tantas generaciones disfrutaron. Al parecer, por desidia de anteriores gobiernos, no se volvió a reactivar, teniendo en cuenta que era una gran fuente de divisas para el estado provincial. En el mismo parque hay un circuito de ciclismo, donde muchos niños aprendieron a conducir sus bicicletas sin la ayuda de las "rueditas". Ese circuito, hasta la década de 1980 estaba cerrado perimetralmente con malla metálica, de modo tal que brindaba seguridad a niños y padres que disfrutaban enseñando a sus hijos andar en "bici". Otra curiosidad que se puede ver de tiempos pretéritos son las ruinas de viejos puentes a lo largo de calle Salta, desde Circunvalación hasta 25 de Mayo. Todavía están las columnas y caños que servían de protección para no caerse al canal. Luego, ese cauce de agua, como otros, desapareció por la construcción de la avenida de Circunvalación. Estos son algunos de los detalles del San Juan del ayer, que todavía están y se ven como mudos testigos de tiempos y décadas pasadas.
Ramón Ochova
Poeta costumbrista
