Ayuda solidaria desde un club y su efecto dominó

El crudo invierno ya está entre la población. Es entonces cuando salen a la luz pública historias dolorosas como la pobreza extrema de familias que viven en la calle, porque no tienen otra opción. La noticia caló hondo en los argentinos. Fue una iniciativa de Red Solidaria, cuya cabeza visible es Juan Carr, un hombre que levanta la bandera de la solidaridad. Y, que por ese motivo, se ganó el respeto y la admiración de distintos gobiernos de turnos, sea cual fuere su color político, además de diversas instituciones y ciudadanos en general. La intención fue buscar algún lugar para poder brindar ayuda a tantas personas en situación de calle en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Así fue que Rodolfo D’Onofrio, presidente del Club River Plate, se puso a disposición de la movida solidaria y abrió las puertas de la entidad deportiva para recibir donaciones. No sólo eso, sino que también para albergar a las personas desamparadas. Tan solo el miércoles por la noche recibió a más de un centenar de compatriotas. En las últimas horas, otros clubes se sumaron a la movida solidaria: Racing, Platense, Estudiantes de Buenos Aires y Vélez Sarsfield, fueron algunas entidades que manifestaron su compromiso social para contribuir con los más afectados. Mientras, el dato escalofriante dice que hay más de mil personas en situación de calle en la capital del país. De esta manera, el ejemplo solidario de una de las instituciones deportivas más importantes del país, llama a la reflexión de todos los sectores de la población. Es que imitando este ejemplo, cada club, uniones vecinales, iglesias, cada institución de los diferentes barrios, villas, departamentos en nuestra provincia y del resto del país, deberían abrir sus puertas y encarar esta guerra a la miseria que viven muchos compatriotas. No se trata de dar prebendas a nadie. Se trata de ayudar a hermanos que corren riesgo de vida en las calles del país. En manos de la denominada clase política está la responsabilidad de trabajar para que la población en su conjunto salga de la pobreza y miseria. Esta es una materia que los políticos de todos los partidos e ideologías están aplazados. Desde 1983 en que se restableció la democracia, nunca se bajó el nivel de pobreza en el país. Todo lo contrario. Se hace vital que se trabaje con responsabilidad y se fomenten fuentes de trabajo, para que cada argentino mejore su calidad de vida.

Por José Correa
DIARIO DE CUYO