Desde hace tiempo se insiste en que los habitantes de la provincia debemos ser más cuidadosos y no arrojar residuos en ningún espacio público ni privado para no fomentar la contaminación del medio ambiente. Pues bien, hace unos días fui de paseo al Dique de Ullum. Mi sorpresa fue grande al ver botellas, bolsas plásticas y distintas clases de residuos en la costa, a unos 300 metros del paredón del espejo de agua. La responsabilidad es de todos, ya que tanto a niños como adolescentes se les enseña en las escuelas a no arrojar residuos en la vía pública y hacerlo en lugares permitidos como recipientes colocados a tal efecto. Los adultos no tienen excusas. Es decir que se trata de una cuestión de educación y responsabilidad personal. Por tal motivo, sería importante que el municipio labre actas para que la Justicia de Faltas multe a quienes hacen de estas conductas un atentado hacia el medio ambiente y toda la comunidad.

Marcela Argañaraz   DNI 13.930.376