Señor director:
En esta semana que terminó vimos, en los medios de comunicación, distintos hechos en donde la imprudencia de los seres humanos era el común denominador. Una peligrosa creciente en Salta y muchos turistas acercándose para ver bien de cerca un fenómeno que cada vez se hacía más peligros, y sin dimensionar el peligro. El otro hecho fue que un conductor de una camioneta 4×4, viendo la creciente que corría con fuerza en un río de Jujuy, igual encaró la corriente, siendo el vehículo arrastrado por las aguas, por lo cual falleció una chica de 30 años. Esas mismas imprudencias suceden a diario en San Juan, donde muchas (no todas) personas que conducen este tipo de camionetas, al parecer, creen que son invencibles y que pueden hacer lo que quieren en rutas y autopistas. Pues, queda claro que no es así y que se debe tener prudencia al conducir, ya que no sólo que corre riesgo la vida de estos conductores, sino también de otras personas que también conducen vehículos como peatones. Es de esperar que la responsabilidad individual se haga manifiesta en estas personas que manejan camionetas doble tracción.
