Señor director:
Cuando la verticalidad es un problema. Durante mucho tiempo se confundió verticalidad con conducción. Conducir implica tener liderazgo, fuerza para llevar a cabo acciones concretas. Pero también la sabiduría de escuchar a las bases, porque en definitiva todo poder deviene de ellas. El caso contrario es autoritarismo. No dejar participar, tomar decisiones unilaterales, sin escuchar que tiene que decir la mayoría, no es democrático. Llama la atención que en la mayoría de los partidos tradicionales de la provincia, se suceden sin objeciones los mismos candidatos elección tras elección. No hay figuras de recambio y las mayorías de las nuevas figuras, provienen del amigo del líder o del hermano o pariente cercano del conductor. Esto además de irritar a los militantes de los partidos, que nunca son llamados a conformar listas, anula toda posibilidad de participación democrática del ciudadano común en una elección. Las mismas caras de siempre, o los apellidos de siempre, se repiten una y otra vez, elección tras elección, y cada elección se convierte cada vez más, en una diluida democrática. Las bases que aceptan este tipo de maniobras generalmente son obsecuentes del poder o del líder de turno que buscan permanecer en la estructura de poder, o una prebenda personal. No digo que sea malo la aspiración personal, que todos los que hacemos política deseamos, sino que la obsecuencia de este accionar permanente no lleva a un camino de virtud política. Donde los principios ideales y valores deben primar ante el oportunismo político. En San Juan surgieron fruto de la necesidad de cambiar esa situación, movimientos democráticos de base, que luego pueden o quieren ser utilizados por los autoritarios y oportunistas de siempre, para su beneficio personal. Aduciendo verticalidad y liderazgo sin democracia. Generalmente luego se aduce la urgencia de salvar a la Nación en peligro o la detonación del oponente para movilizar a los comunes que siempre quieren participar. Está en todos nosotros cambiar esta forma equivocada de hacer política, dando espacio a todos y permitiendo que las voces de la mayorías sean escuchadas.
Fernando Sisterna DNI 16.847.326
