Señor director:
Un artículo reciente publicado en el Journal of Medical Ethics intenta aclarar algunas de las preocupaciones planteadas después de la controversia que surgió después de la publicación de un artículo anterior en la misma revista. El documento en cuestión se refería al conflicto creado por el intento de atletas masculinos (biológicamente masculinos) que han hecho la transición al género femenino ("mujeres trans") para ser admitidos en competiciones deportivas de élite como otras mujeres biológicamente femeninas (cisgénero). La disputa surge de la evidencia de que el tratamiento hormonal que estos hombres han experimentado para feminizarlos sólo ha logrado conferirles en parte características físicas femeninas, con muchos rasgos fenotípicos inherentemente masculinos vinculados a la estructura de su cuerpo, metabolismo, sistema endócrino, cerebro, etc. Esto les daría una ventaja sobre las mujeres genéticamente femeninas que introduciría una brecha injusta en el deporte de élite. La mera exposición de esta desventaja comparativa entre mujeres y hombres que han hecho la transición al género femenino ("mujeres trans") ha provocado una intensa controversia, tanto aquellos que se niegan a permitir que las mujeres trans compitan en igualdad de condiciones con otras atletas como aquellas que afirman que es discriminatorio no permitir que las mujeres trans compitan en deportes de élite junto con otras mujeres.
José Domínguez DNI 7.124.659
