Señor director:

Hace unas horas un exjuez de la dictadura, Zaffaroni, fanático cristinista y garantista por vocación festejó su 80¦ cumpleaños en su residencia de la calle Bacacay rodeado de unas 150 personas. Entre los invitados estuvieron exfuncionarios de los K, algunos actuales y muchos ligados a los DDHH, Justicia y Seguridad. También de la farándula como Andrés Calamaro, un obsecuente del poder. Pobre personaje que desde los escenarios hizo panegíricos en favor de las drogas, con el cerebro quemado por el consumo, que tuvo un gravísimo rasgo de animalismo al publicar en las redes sociales una foto de él en un lugar de su casa con la siguiente leyenda: "El baño no es gran cosa pero tengo más espacio que Alberto Nisman”. Parte del periodismo trató de exculparlo, dijeron que fue un mal chiste, que debería pedir disculpas, que no lo pensó antes de hablar. Lo que expresó fue un insulto a las hijas y a la madre del fiscal asesinado el 18/1/2015. Fue una provocación a la comunidad judía que aún no tiene respuesta sobre los atentados a la Embajada de Israel en 1992, AMIA en 1994 y la propia muerte de Nisman. Nadie del actual gobierno salió a contestarle. Rabindranath Tagore dijo: "No hay cosa más difícil de soportar que la fe ciega del estúpido".