Señor director:

Desde hace unos días, un charco de agua que cada vez se hace más grande, en una cinta asfáltica destrozada por los malos arreglos. Se trata de la Avenida Paula Albarracín de Sarmiento entre Laprida y Sargento Cabral. Esta arteria vial separa Capital de Rivadavia y como en todas las calles que separan dos municipios, los problemas son constantes porque, al parecer, nadie quiere hacerse cargo de mantener en buen estado estas vías de comunicación vial. En este caso el tema se agrava por las constantes pérdidas de agua en las cañerías que van debajo de la calle. Es de esperar una urgente solución a este problema, ya que por esta avenida transitan vehículos hacia tres departamentos: Chimbas, Capital y Rivadavia.

 

Francisco Obregón
DNI 8.581.675