Señor director:

Las apacibles jornadas del pasado fin de semana me llevaron a dar un paseo familiar por algunos lugares de la provincia. El cielo que estaba azul, diáfano, se transformaba en algunos sectores, lentamente en marrón. Era el humo de pastizales que estaban siendo incendiados con total intencionalidad. Esta práctica de limpiar así los potreros, para luego utilizar la tierra para el cultivo, trajo muchos inconvenientes a la población sanjuanina. Se trata de una práctica anacrónica del siglo pasado que en la actualidad no puede existir, debido a la contaminación ambiental y a que el fuego provoca hasta la pérdida de viviendas, en muchos casos. Las autoridades policiales como de Medio Ambiente tienen que actuar con mayor severidad ante estas prácticas de personas negligentes y denunciarlos ante la justicia para que se hagan cargo de sus acciones. La contaminación nos perjudica a todos los sanjuaninos, en especial a las personas de distintas edades enfermas o no, desde bebés hasta ancianos.