Señor director:
En algunos días de intenso calor o con viento zonda, se pudo observar que muchos vecinos de distintos departamentos sacaban sus mangueras para regar el asfalto y de alguna manera menguar la tierra que se levanta con el viento. Esa práctica en realidad no se puede hacer, menos aún con agua potable, que tanta falta hace. Es que regando la calle asfaltada, lo que hacemos es destruirla, debido a que en general no es de buena calidad y con mucho riego el alquitrán se sale y quedan las piedras del ripio al descubierto. Además se forman baches que difícilmente los municipios los tapen, menos aún cuando hay intendente que están a días de terminar su mandato. La solución es evitar regar el asfalto, por el bien de todos los vecinos.
Abenamar Moreira
DNI 6.801.437
