Señor director:

Estamos afrontando una de las crisis hídricas más importantes de la historia de la provincia de San Juan y todo hace pensar que esta situación no va a mejorar mucho de aquí hasta que comience el verano. Durante el otoño e invierno es conocido por todos que se reduce el consumo de agua potable y que los riegos de espacios verdes o áreas cultivable se hace con menos frecuencia y cantidad de agua. Pero llegará el verano y la situación se agravará irremediablemente. Tenemos que estar preparados para afrontar un período bastante duro en que no solo faltará el agua para el riego de cultivos, sino también el agua para el consumo humano, y esto es bastante preocupante.

Más allá de almacenar agua en los diques son pocas las demás posibilidades. Se habla de hacer más perforaciones, una solución que además de ser costosa depende en gran medida de las condiciones en que se encuentre la cuenca hídrica de los ríos.

Lo único que hay que tener en cuenta es que no hay que esperar que llegue el verano para tomar alguna medida de acción directa. No tengo la autoridad para decir qué hay que hacer ni los elementos apropiados, pero si sé que si no prevemos qué hacer tendremos un grave problema entre nuestras manos.

Juan Carlos Sepúlveda
DNI 16.002.971