Señor director:

A la ex presidente, se la ve muy distendida. Se pasea por canales televisivos que aún la consideran. Está empecinada en difamar al actual gobierno que la derrotó en 2015. Muchos se preguntan: ¿En que dimensión vive? ¿No sería más acertado que recuerde que está procesada y le convendría limpiar su nombre expuesto a la indecencia? ¿Sus seguidores asumen su fanatismo? Su extraña actitud da que pensar. Hay políticos que cumplieron su ciclo. Necesitamos personas capaces de sacar al país adelante y no vivir en el pasado setentista.