Señor director:
Son numerosos los lugares del Gran San Juan en los que hace falta reparar veredas para que la gente pueda caminar en forma más segura, sin necesidad de salir a la calle para sortear los obstáculos que encuentra a su paso. Sin duda hay lugares más comprometidos que otros, ya sea por la mayor circulación de gente o porque la calle correspondiente es muy transitada y representa un mayor riesgo. Tal es el caso de la calle Sargento Cabral o ex Coll en Rivadavia, en las inmediaciones de su cruce con la calle Fray Justo Santa María de Oro. En el sector hay veredas muy angostas, de tierra, que corresponden a unos baldíos, lo que las convierte prácticamente en intransitables para los peatones. Como si esto fuera poco, la calle Sargento Cabral en ese tramo también es muy angosta y transitada, y los vehículos circulan a gran velocidad, lo que constituye un gran riesgo caminar por el costado de esa vía. El problema no es nuevo, data de hace varias décadas por lo que confiamos en que la actual gestión de gobierno municipal pronto tomará medidas para solucionarlo.
