Señor director:

Para erradicar árboles de gran tamaño, secos y enfermos de la vía pública es una odisea. Estos ejemplares necesitan ser reemplazados por nuevos que sumen a la reforestación de San Juan, tan necesaria como anhelada. Hace tiempo se inició un expediente en la Municipalidad de Rivadavia. Siguió (por la presencia de cables) a la empresa de energía. Reclamo al EPRE, sin recibir respuestas. También se presentó nota en la Secretaría de Medio Ambiente en la sección Arbolado Público sobre la peligrosidad de los árboles secos y semisecos. Ante estas situaciones donde existe peligro para los ciudadanos, ya sea sobre su integridad física como también para los bienes materiales del Estado y privados es que resultan necesarias acciones urgentes y expeditivas por parte de las autoridades correspondientes, ya sean municipales como provinciales. Es una necesidad trabajar por una arboleda sana en toda la provincia porque sin ella no se puede vivir en los veranos tórridos.

Beatriz Albaladejo
Licenciada en Ciencias Políticas y Sociales