El papa Francisco no asistirá a la conmemoración de Miércoles de Ceniza el próximo 2 de marzo y ha cancelado un viaje a Florencia (Norte) este domingo a causa de un problema en la rodilla, confirmó ayer la Santa Sede. El pontífice padece una gonalgia aguda, es decir, un dolor de rodilla de carácter reumático, y el médico le ha prescrito un periodo de "mayor reposo para la pierna”, se indica en un comunicado. Por esa razón, no podrá celebrar los ritos del Miércoles de Ceniza, que este año, tras la pandemia, iban a contar de nuevo con la tradicional procesión desde la iglesia romana de San Anselmo a la cercana basílica de Santa Sabina, en la colina del Aventino. Francisco lleva tiempo sufriendo ataques de ciática, aunque hacía mucho que no le impedían realizar su actividad normal. El papa argentino, de 85 años, permaneció ingresado durante diez días el pasado julio en el hospital Gemelli de Roma tras someterse a una operación de colon por una "una estenosis diverticular sintomática”.
