
Señor director:
Mama Antula, "la mujer más rebelde de su tiempo" es, quizás, la mejor historia de una mujer argentina que jamás se dio por vencida y luchó, en plena Colonia, para garantizar derechos y apañar a los débiles. Así la describen la santiagueña Cintia Suárez y la italiana Nunzia Locatelli (periodistas), en un libro biográfico que cuenta la vida de María Antonia de Paz y Figueroa que se rebeló ante su familia, la sociedad, el rey Carlos III y la iglesia del siglo XVIII, con el papa Clemente XIV a la cabeza. En aquella época, en la que ricos y pobres ocupaban lugares diferentes y, en la que los esclavos representaban la economía del Virreinato del Perú; Mama Antula fue quien, apasionada por la libertad y el amor sincero, dedicó su vida a borrar las diferencias entre las clases sociales; de la mano de la reflexión y la oración. A sus 15 años se transformó en laica jesuita, motivo por el cual fue expulsada de su familia. Esto no la detuvo, peregrinó a pie desde su provincia natal hacia Buenos Aires. Más de 4 mil kilómetros, hasta llegar descalza y con sus vestiduras harapientas a destino. Una vez llegada, levantó una casa de retiro espiritual donde asistió a más de siete mil personas. Allí recibió a Alberti, Saavedra, Moreno, Liniers y Belgrano. Ella fue la responsable de traer al país la imagen de San Cayetano, Patrono del Trabajo, a Buenos Aires. María Antonia de Paz y Figueroa podía multiplicar la comida, la lluvia no la mojaba y transformaba el agua en vino. Estas anécdotas, entre otras, hicieron que en 2016 el papa Francisco la consagrara beata; ahora, luego de un presunto milagro en Santa Fe, podría convertirse en la primera mujer argentina en ser declarada santa. Se trata de una curación que para los médicos tratantes resulta inexplicable. El paciente sufrió un ACV, estuvo en coma y su estado era crítico. La familia comenzó a rezarle a Mama Antula y el paciente despertó. Esa curación fue presentada como milagro a la Causa de los Santos del Vaticano y ahora se analiza.
Anibal Faraone
DNI 8.290.385
