Señor director:
Para fomentar buena educación en la ciudadanía, todos tenemos que comprometernos. Es por eso que en Buenos Aires, los medios de comunicación audiovisuales, como ciertos comunicadores “estrellas”, deberían llamarse a la reflexión. El motivo es muy sencillo. De forma permanente y desde hace muchos años, se dirigen a otras personas o bien incorporan en su vocabulario comunicacional, muchas palabras soeces. Esto no ayuda en nada al público oyente y/o televidente. Todo lo contrario. Es una forma de denigrar a quien está prestando atención a los dichos de estos hombres y mujeres, supuestamente preparados para ser comunicadores sociales.
Es de esperar, que en esta etapa de cambios que se pretende llevar a cabo para encauzar al país en el bienestar, educación y progreso, que los organismos correpondientes sancionen con multas, tanto a los medios como a las personas que dicen malas palabras o comentarios de mala educación a cualquier hora en los medios audiovisuales de comunicación del país.
