Señor director:

Ante un mal, que aqueja en este presente, "la soledad", escribí esta simple reflexión: Hoy comprendí que estar solo no es lo mismo que sentirse solo. Estar solo no es malo: puede ser que en esa soledad encuentres tu oasis creativo, o tu oasis de paz, pues estar en ese silencio "escuchas" la Palabra del Creador, dándote luz e indicando el camino. Donde te escuchas a ti mismo, conociendo la voz del alma.

Allí brota tu faz nueva que te mueve a salir de la rutina, sentirte alegre pues renovaste tu ímpetu, ¡hay nuevas esperanzas! Mientras que sentirte solo, es triste. Te marchitas como la planta sin agua. Sí, necesitas la palabra de cariño, ni hablar del abrazo, hoy prohibido, pero lo suplantas con una llamada, un mensaje, una mirada. ¿Si no llegan, será que en algo fallaste, te equivocaste?… Entonces, no culpar a los otros, ¡no decaer! Antes, cambia de actitud, quizá estés equivocada. Y es tu cambio, quien cambiará la realidad. Será una forma verdaderamente meritoria, (analiza… y actúa) te dará los frutos a tu amor hoy "derramado" encontrando amor.

 

Beatriz del Alba
Escritora