Señor director: 

Es digno conocer las actividades que llevan a cabo en conjunto tanto científicos como miembros de las Fuerzas Armadas. En ese sentido, un grupo de científicos del Instituto Antártico Argentino (IAA) sobrevoló, con un avión de la Fuerza Aérea Argentina, la barrera de hielo llamada Larsen C, en la región oriental de la Península Antártica. El motivo fue para registrar y analizar la evolución de esta grieta que preocupa al mundo. 

El vuelo de reconocimiento, realizado a mediados de febrero, permitió detectar que faltan desprenderse unos 20 kilómetros para que la masa de hielo se fracture totalmente y se desprenda hacia el océano. Esta información fue brindada en un comunicado oficial la Fuerza Aérea Argentina. 

La superficie que está a punto de desprenderse es de unos 5.900 km2, lo que equivale a unas 30 veces la ciudad de Buenos Aires, según estimaciones del Instituto Antártico Argentino. 

Este fenómeno, cuyas causas y evolución se investigan, podría estar vinculado al cambio climático global, aunque aún no hay conclusiones. 

La pionera misión científica tuvo trascendencia internacional, dada la importancia de la observación y la posibilidad que tiene la Argentina de acceder a sitios tan remotos, gracias al esfuerzo conjunto de científicos y personal de las Fuerzas Armadas, a la presencia ininterrumpida de nuestro país en la Antártida, que sostiene seis bases permanentes y otras tantas transitorias distribuidas por todo el sector.