La derrota de Rancagua significó el fin de la incipiente independencia chilena y la emigración en masa de chilenos a los territorios cuyanos, además fue el puntapié junto al nombramiento de San Martín como intendente de Cuyo para la organización del Ejército de los Andes. San Juan tenía milicias desde tiempos muy antiguos, que se aumentaron con las invasiones inglesas y alcanzaron su máxima magnitud entre 1816-1817. Ya en territorio chileno, la columna Cabot, que había partido el 18 de enero, se aprestó a su bautismo de sangre. El primer encuentro se produjo cuando el comandante Juan Manuel Cabot adelantó un pequeño contingente desde Cañada de los Patos.

El desconcierto y la confusión en las tropas godas fue tal, que entre órdenes y contraórdenes desperdiciaron tiempo valioso que fue aprovechado por Cabot para apostar vigías en todos los pasos para sorprender correos y avistar el movimiento del enemigo. Fue antes del amanecer del 12 de febrero que el ejército realista creyéndose cercado, decidió partir rumbo a Santiago adelantando parte de las tropas como vanguardia. Los realistas fueron tomados entre dos fuegos. y llevados a la derrota total.