La figura materna es un símbolo de amor que está muy arraigado en la idiosincrasia argentina y la fe mariana.

 

Mañana es el Día de la Madre. Una de las fechas más significativas para los argentinos, más allá de cualquier otra celebración. Es que la madre es "sagrada” para los nacidos en esta tierra. La idiosincrasia de este pueblo así lo confirma. Desde la devoción mariana, se desprende esa reverencia a la figura materna. La historia de nuestro país muestra a la mujer y madre con una importancia superlativa y de gran importancia en la vida comunitaria. La veneración de la madre tiene entre tantas historias a la leyenda de la Difunta Correa, quien murió, pero amamantó a su hijo luego de fallecida. La música de tango que identifica al país en el mundo también tiene en diversas letras dedicadas a la figura materna como una figura que sobrepasa a cualquiera. La historia marca hitos en los que se muestra el amor de madre. Uno de esos momentos ocurrieron durante la despedida de la madre, por parte de aquellos hijos que partieron a la Guerra de Malvinas en 1982. Ellas ofrendaron a sus hijos para defender la patria, para que la defendieran y no solo eso, sino que muchos de ellos entregaron sus vidas por el país. Por eso y tantas cosas, la figura materna nos inspira, nos alienta y nos redime de nuestros errores y es motivo de homenaje eterno. Siempre el amor de madre, entregado por completo y sin pedir nada a cambio. Ese amor heredado de la Madre de Madres como la fue María.

Es que en todo está presente la devoción mariana, que trajo desde tiempos pretéritos la colonización española de estas tierras y a las que se sumaron a principios del siglo XX las inmigraciones de naciones cristianas, principalmente italiana. 

La nostalgia por aquellas madres que dejaron este mundo, que brindaron su amor en el hogar, sumada a las que están presentes, hacen que los homenajes se multipliquen como una bola de nieve que crece de manera permanente. Es entonces que se yergue la figura de la Virgen María, Madre de Dios. En ella se manifiesta esta conmemoración que reúne a la familia alrededor de la madre en cada hogar.

Es por eso que en la víspera de celebrar el Día de la Madre, vale fusionar esa fe mariana con la idiosincrasia argentina. Un reverencial homenaje para todas las mujeres de nuestro país. Mujeres cuya impronta se nota en las tradiciones argentinas. Desde la valentía de luchar por la libertad e independencia de aquellos días de mayo de 1810 en adelante. La gastronomía en los hogares argentinos cuyas tradiciones se transmitieron de generación en generación. Esas madres que hacen cualquier sacrificio en tiempos difíciles como los presentes, para presentar un plato de comida para sus hijos en la mesa familiar. A ellas, a todas las mujeres argentinas, a las mamás y a las futuras madres, vaya el deseo de una bendición especial, de parte de Dios. Es el anhelo de todos los que hacemos DIARIO DE CUYO, el diario de la familia.