Señor director:
Escuché algo muy bonito sobre la cuarta edad. Es esa en la que ya no estamos físicamente, pero sí vivimos en el recuerdo y en las historias que transmiten a sus descendientes, los seres que nos quisieron de verdad. En esos momentos venideros, en que nuestro cuerpo dejó de existir, si supimos brindar amor, ese amor "flotará" y será exparcido a sus descendientes por aquellos que nos recuerden y apreciaron. Allí estaremos "presentes", nos encontraremos y nos abrazaremos idealmente, sonriéndonos, pues se estará logrando que nuestro tiempo, por el amor, perdure más allá de nuestras vidas. Será esa "cuarta edad", no vivida, pero con "presencia" gracias al amor que supimos brindar.
Beatriz del Alba
