José Luis Carabajal junto a Mariano Mores.

Señor director:

Con motivo de la nota publicada en DIARIO DE CUYO sobre el aniversario de Piazzola y las diferentes ponencias de personas vinculadas al tango, quisiera dar mi opinión. En mi modesto entender creo que su música difiere del tango , pasando a ser música de Buenos Aires, de ciudad o de Piazzola, como a uno guste llamarla. El tango desde sus inicios hasta la actualidad tiene una  características muy marcada, que es el ritmo 2×4, que sirvió y sirve como música popular cantable y bailable. Sus obras más conocidas como "Balada para un loco", "Adiós Nonino", "Liber Tango", "Verano Porteño", "Lo que vendrá" y otras, han servido para un gran lucimiento con coreografía de cantantes y bailarines profesionales. La estructura de la música de Piazzola es de gran calidad, incluso superior al tango. A mi entender la calidad de su música no da derecho a que perdamos la esencia del tango que es un sentimiento que se baila y se canta en forma popular, ya que es música nacional argentina, porque geográficamente nace, se desarrolla y triunfa en la Capital de todos los argentinos e históricamente porque desde su nacimiento es la música que nos identifica en el mundo, declarada por la UNESCO, patrimonio cultural e intangible de la humanidad (intangible adjetivo "que no se debe o no se puede tocar") y Piazzola creo que lo hace.

Estos argumentos las quiero respaldar con lo que sucede en todos los lugares donde se escucha y baila el tango. Consultados Amín  Raed, Falanti, Ricardo Záenz, Carlos Gómez, Guido Iribarren y Defasio, ósea 150 años de radiofonía tanguera, más peñas, tertulias, bailes o las actuales milongas, donde se escucha músicos y orquestas con diferentes estilos del 2×4. Los tangueros van en busca de su música preferida y los milongueros van a sacarle viruta al piso. En estos lugares la música de Piazzola no está presente.

Espero haber contribuido al tema, con la presente carta.