Señor director:
El decidir acudir a la Justicia para la solución de alguna controversia, significa confiar y conocer de antemano, cual es la norma jurídica que se aplica al caso, para ello recurrimos a un abogado, o hacemos una denuncia penal, siendo víctimas de algún delito. En mi vida tuve tres situaciones que tuvieron como base, el delito de usurpación, figura que se encuentra tipificada en nuestro Código Penal en el art. 181, dentro del Título, delitos contra la Propiedad.
El primer caso fue hace más de 20 años, cuando realizo la denuncia penal por usurpación de un inmueble, contra varias familias, a las cuales las habían notificado que debían abandonar el predio, el art. 181 dice el que por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad, despojare a otro, total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que el despojo se produzca, invadiendo el inmueble, manteniéndose en él, o expulsando a sus ocupantes. Claramente en este caso el juez consideró, que había usurpación, por el sólo hecho de que, habiéndoseles compelido a la desocupación del inmueble, comprobó por sus testimoniales, que se mantuvieron en el inmueble. Acá, la justicia fue justicia.
El segundo caso en el año 2018, exactamente igual, luego de casi 4 años, hace 2 meses, se resuelve de manera muy distinta, en la sentencia. Punto I: sobreseen al usurpador; Punto II: ordenan remitir las actuaciones a la unidad mesa de entradas del fuero civil en aras de realizar el sorteo de la causa a los fines pertinentes. Acá, injusticia total.
En el tercer caso, directamente no me permitieron hacer la denuncia, ni en la comisaría, ni en fiscalía. Acá, peor, sin justicia. Un mismo y calcado delito, con la misma norma penal, por el mismo medio comisivo y con solución uno, y los otros dos buscando recuperar los inmuebles por vía civil. La tipificación es clara.
Sé, que este prestigioso medio DIARIO DE CUYO, llega a Camaristas, Jueces, abogados, diputados, etc., les pido con todo respeto, un criterio único y que el mismo se dé a conocer a la población y nos de la consecuente seguridad jurídica y no esta suerte de lotería. Y si de injusticias me refiero, hace dos semanas se probó, mediante un perito judicial calígrafo que se ha estado litigando, en sede civil, más de 10 años, contra una demandada, cuya firma ha sido falsificada sistemáticamente durante este tiempo. Acto de una gravedad inusitada. Mi capacidad de asombro está colmada.
Ing. Zulma Ledesma
ingevangel@gmail.com
