
José Eduardo Wilde fue un escritor y médico argentino. De padre inglés y madre argentina (de Tucumán), vio la luz el 15 de junio de 1844 en Tupiza, Bolivia y falleció un día como hoy, 5 de septiembre, pero de 1913, en Bruselas, Bélgica. Con motivo de la expatriación de sus padres durante la dictadura de Juan Manuel de Rosas; su padre había llegado a coronel en el ejército argentino. Obtuvo el título de médico en 1870 y su tesis llevaba por título "El hipo”. Fue esencialmente médico y político; desempeñó altos cargos, entre ellos el de ministro de Instrucción Pública con Julio Argentino Roca en su primera etapa y del Interior con Miguel Ángel Juárez Celman; y en la segunda etapa de Roca representó a su país en diversos países europeos. Wilde estaba dotado de un fino humorismo y de un sentido literario innato. Cultivó la narración por expansión espiritual, con los naturales descuidos en el estilo; su realismo, intensamente dramático, contiene ya una serie de matizaciones que anuncian el modernismo. Quizá sin pretenderlo, es una de las figuras literarias argentinas más vigorosas de su época.
El más importante de sus trabajos es autobiográfico y se titula "Aguas abajo”. El resto de su obra, producido sin plan preconcebido y disperso en diversas publicaciones, se agrupa principalmente en los volúmenes titulados "Prometeo y Cía” y "Tiempo perdido”, y en los libros de viajes "Por mares y por tierras” y "Viajes y observaciones”. En "Prometeo y Cía” está incluido el más conocido de sus cuentos, "Tini”. Destacado miembro, junto con Miguel Cané y Lucio V. Mansilla, de la cosmopolita generación del 80, su sentido del humor recuerda a Charles Dickens, y su pesimismo trascendente a Mariano José de Larra. Pero el humorista con sangre anglosajona en sus venas resultaba extravagante para sus compatriotas; y aunque sabía jugarse la vida en la lucha contra la fiebre amarilla, su heroísmo se ocultaba en una elegante impavidez que no permitía estimarlo de pronto en lo que significaba.
Por Ramón Ochova
Poeta costumbrista
