Señor director:

Seis de cada diez argentinos se irían a vivir al exterior, según la consultora Taquión Research Strategy. Miles de argentinos, en su mayoría jóvenes, deciden dejar el país para comenzar una nueva vida en un "lugar mejor" debido al cansancio de las idas y vueltas de la política, la inseguridad y el mal manejo de la economía. Muchos confiesan que el sentimiento de desarraigo no es sencillo de tolerar. Dejar atrás los seres queridos y perder las costumbres es la parte más difícil de la decisión. ¿Pero qué es más fácil de llevar, el sentimiento o seguir viviendo en la Argentina? Al parecer para muchos vivir acá es mucho más duro. Es triste, pero a mí como joven se me hace más triste ver a mis papás trabajar 12 horas diarias y no llegar a fin de mes. Se me hace más triste ver como los políticos lo ven y no hacen más que concentrarse en seguir en el poder, y más triste aún, que a pesar de tener democracia el pueblo ya cansado no haga nada para defender sus derechos. Entonces invito a que nuestros políticos que se pregunten, ¿tan seguros están de que quieren un país cansado, "fácil de manejar"? ¿De que se nos haga menos duro irnos, que quedarnos?

¿Seguros que es mejor que el pueblo ya no quiera trabajar por tener un país mejor porque cuando lo hicieron ningún fruto se vio?

No sé si se dieron cuenta, pero el día de mañana, ¿de qué sirve el poder? Si por todas las consecuencias, no van a tener a quién imponérselo.