Los controles de transito son necesarios. Pero no en tramos tan cortos. Eso provoca molestias y pérdidas de tiempo.

No soy de oponerme a que se realicen, eventualmente, controles de tránsito en las rutas, pero no me parece bien que en un tramo de 30 kilómetros, por distintos motivos, tenga que detenerme tres veces para presentar la documentación. Es lo que que ocurre habitualmente en el tramo de la Ruta Nacional Nº 20 que une nuestra ciudad Capital con el departamento Caucete. Lo peor de todo es que esto no es algo que ocurra de vez en cuando. En estos últimos meses, estos controles, se han estado sucediendo, por diferentes motivos, en una época que considero poco conveniente. Precisamente, en momentos que hay turistas recorriendo distintas rutas y caminos de la provincia. Y, particularmente, en una vía que se utiliza para entrar y salir de la provincia o para llegar a centros turísticos de importancia como la Difunta Correa o el Valle de la Luna.

Hace unos días debí detenerme en tres oportunidades, en las inmediaciones del lugar conocido como La Legua, en Santa Lucía; cerca de la comisaría de Las Chacritas, como también en el Departamento en 9 de Julio y en la zona de ingreso a Caucete. No entiendo si son operativos particulares de cada departamento o están dispuestos por la División Tránsito de la Policía a nivel provincial. De todas formas, son muy molestos y creo que no contribuyen a brindar mayor seguridad. En ese sentido, pienso que falta coordinación por parte de las autoridades correspondientes al momento de ordenar este tipo de controles en tan corto tramo. 

Por Alberto Eduardo González   DNI 14.002.972