Señor director:
En pleno siglo XXI, hay acciones por parte del ser humano que parecían desterradas. Parece insólito observar ciertas cosas. Una de esas situaciones es ver cómo descaradamente hay automovilistas que estacionan sus vehículos en las veredas, ya sea en los barrios, en pleno centro o en cualquier lugar, como muestra esta imagen tomada en la vereda de calle Mitre casi avenida Rioja. Más exactamente, casi en la puerta de la Junta de Clasificación Docente Rama Media.
Al ver este vehículo, uno puede pensar que es propiedad de alguien que trabaja en este organismo. Quizás no sea así, sino que puede ser de otra persona. Lo cierto es que sea quien sea el propietario de este vehículo, no sólo que impide el paso a los peatones, sino que además, está en un sitio que es parada de colectivos. Esto hace que por momentos, haya una aglomeración de público, por causa de vehículos como el de la foto, que está obstruyendo el tránsito de peatones como infringiendo claramente una norma legal.
Sin lugar a dudas que las personas adultas deben saber que el diseño de las veredas en San Juan son anchas, por razones de seguridad, teniendo en cuenta de que vivimos en una zona sísmica y no para que se pueda estacionar para evitar el riesgo de que lo colisionen.
Por cierto, este no es un buen ejemplo para los niños, adolescentes y jóvenes. Todo lo contrario. Es como que se les está diciendo de manera tácita, que no importa cómo y donde estacionemos.
Con esta actitud de la persona dueña de ese vehículo, se está dando el mensaje de que las leyes no tienen valor, que no están para cumplirlas y que se pueden violar sin tener castigo. Y, también, que las leyes son para un sector de la sociedad, no para algunos privilegiados.
Es de esperar que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto y multen como corresponde este tipo de actos que perjudican a los peatones de distintas edades, que tienen que salir a la calle para avanzar, con el peligro que ello implica.
