Señor director:

Quemar las hojas o la basura seca es una acción molesta y peligrosa. Vivo en las inmediaciones de calle Oro, en el departamento Chimbas y cada tanto tengo que soportar que la gente que vive en las cercanías se le antoje prender fuego a los matorrales cercanos a sus domicilios, como un sistema de limpiar esos predios. Lo que no tienen en cuenta es que al quemar maleza seca se genera mucho humo y vuelan por el aire las cenizas propias de la combustión de esos pastizales. El peligro radica en que, en ocasiones esta práctica se realiza con viento a favor y esto hace que el fuego avance, a veces, sin control.

En algunas ocasiones he hablado con los vecinos sobre este tema, pero evidentemente no toman conciencia del mal que están provocando y lo continúan haciendo.

Sólo espero que nunca tengamos que lamentar alguna catástrofe, todo por una actitud absurda y una costumbre que los lugareños no quieren cambiar.

Marcelo E. Martínez    DNI 12.022.971