Señor director:
Yo no sé cuántos padres y madres que aman a sus hijos y se desvelan por sus criaturas, son conscientes de que Dios se vale de ellos para transmitir a esos hijos todo su Amor. Tarea imposible, pensarán algunos, o quizá muchos. Si fuera imposible, Dios no habría contado con la familia para esa maravillosa tarea, no habría creado ni puesto en marcha este mundo.
Ese "germen" de la familia es la raíz del amor de Dios que hará posible que un día nazca aquí y allá esa sociedad de paz con la que soñamos todos, y que está en la mente de Dios para que los humanos podamos vivir en paz. Sin embargo, los ataques a la familia no cesan: abortos, divorcios exprés, uniones entre humanos llamadas falsamente "matrimonios", manipulaciones en la educación para imponer la enseñanza de la ideología de género, etc.
