Señor director:

Es importante recordarle a la ciudadanía, a funcionarios, a quienes promocionan fiestas y eventos artísticos o deportivos, de que hay una ordenanza prohibiendo la colocación de pasacalles para publicitar. Esto era necesario e importante. La Ordenanza 12.220, de la Municipalidad de la Capital, estimo que se ha redactado pensando en muchas circunstancias, fundamentalmente en el arbolado público, en el tránsito, en la seguridad del peatón y en la estética de la ciudad. Muchos de los que colocan estos pasacalles son tan fatuos (vanidad ridícula), que los 15 años, o nuevos profesionales a los que se saludan promocionan con estos carteles. Es daña la armonía ciudadana o educación urbana. Muchas veces se olvidan de retirarlo, ocasionando molestias y peligros. Alambres, cañas, lienzos, se transforman en una trampa para todos.

Ahora habrá que controlar que esta mala costumbre no se repita aplicando “generosas” multas a quien no la cumpla. Es un avance más para dejar de ser una “gran aldea”. Debenos barajar la posibilidad de usar los medios de comunicación para promocionar lo que dicen los pasacalle.Así, todo el mundo se entera. Falta todavía profundizar la aplicación de la ordenanza que exige el cierre de los baldíos de la ciudad, que los hay por cantidad y por todos los rincones. Esto también es un peligro para el vecino y la comunidad toda.