Recientemente hice un sondeo con 50 jubilados en donde sólo pregunté: "¿Y usted, por quién va a votar?". Todos los días escucho y veo en caras de resignación, las quejas, en las que se mezclan lamentos, frustraciones y poca expectativa de vida. Entre otros, "la jubilación no me alcanza ni para los remedios", "es una injusticia lo que hacen con nosotros, como si ellos no fueran a llegar a viejos". Nos quejamos porque esas verdades tendrían que dolerle a los políticos. Sólo nos dejaron una sola arma: el voto, que hace cambiar la historia, sólo hay que saberlo usar. Pero, aquí está lo grave, sabiendo que todos los gobiernos dejan de lado a la tercera edad, sacando y mal usando nuestros depósitos sin importarles las consecuencias y nuestras necesidades. De los 50 consultados, 45 me dijeron "yo no tengo la obligación de votar", grave error. Entonces por qué nos quejamos, si está en nosotros revertir esta situación. Hoy más que nunca, la obligación es lo primero que debemos usar, porque detrás nuestro están hijos, nietos, y debemos dejarles un país donde ellos no sufran lo que nosotros estamos padeciendo. Hay que ser generoso. Para ir a votar hay medios, hasta nos llevan y nos traen gratis, no nos olvidemos que el voto (única arma en democracia), es secreto y puede cambiar la historia, nos hagamos responsables del futuro y así sea nuestro último acto eleccionario.

Señores jubilados, que nuestro derecho de elegir sirva de ejemplo, porque ellos, los que vienen detrás de nosotros, se lo merecen y nos agradecerán con el tiempo. Votemos y cambiemos la historia para bien o nos quedemos en compañía de quejas y privaciones.

Leopoldo Mazuelos-Corts
(Jubilado)
DNI 5.543.908