Señor director:
En los tiempos tormentosos que vivimos pareciera que a la humanidad se le hubiera estropeado la brújula de los valores morales y los sentimientos de amor por las personas. A veces sentimos que no nos hacen falta esas figuras esenciales para nuestra vida de jóvenes y adultos. Sin embargo, cuando las tormentas de la vida nos golpean, se yergue la figura de papá y mamá. Es por eso que a pocos días de celebrar a papá reflexionamos en sus consejos y enseñanzas. Al peinar canas y no tener su presencia, más se agiganta la figura de ese padre, que me daba consejos, me llamaba la atención, me decía el camino a seguir con los valores morales aprendidos en el hogar. La cultura del estudio y trabajo para poder ganarse el pan con dignidad. Ese hombre laborioso, sencillo, humilde de corazón que se ponía feliz al ver la libreta de calificaciones y alentaba cuando las notas venían bajas. Ese que se esperaba que llegara de trabajar y que al abril la puerta nos colgábamos de su cuello para abrazarlo y llenarlo de besos. Resaltar la figura del padre hoy, parece un acto revolucionario. Sin embargo, nuestros corazones nos llaman a amarlo y comprenderlo, porque él fue y será un espejo para el resto de nuestras vidas. Feliz día papá.
Juan José Garay
DNI 16.931.748
