Señor director:

Soy de las personas que en los momentos críticos trata de mantener la calma. Al haber nacido en San Juan y vivido desafíos que nos puso por delante la naturaleza, nos hace que nos preparemos un poco más ante adversidades. Me refiero a terremotos, sismos de alta intensidad, vientos zonda intensos y lluvias que suelen transformarse en diluvios e inundaciones. Todo esto que digo es para poner en referencia al virus que ataca a la humanidad. En San Juan noto que mucha gente se ha relajado y dejó de usar protecciones para las zonas húmedas del cuerpo como son los ojos, boca y nariz, es decir que se dejaron de usar los llamados tapabocas, que ejercen algo de protección ante el contagio. En ese sentido es necesario que tomemos conciencia, sin que lleguemos a tener miedo. Conciencia de protegernos y no salir a lugares donde haya concentración de personas. Tratar incluso de usar guantes para cuando toquemos superficies que son focos de contagios de gérmenes y que también podría ser receptivo a virus, tales como pasamanos de colectivos, picaportes y puertas vidriadas que hay en distintos lugares. Debemos ser respetuosos y cuidadosos de nuestras propias vidas, la de nuestros afectos y de la comunidad en general. Todos debemos tomar conciencia, si queremos que esta pandemia termine pronto.