Los argentinos dolorosamente acostumbrados a décadas de precios en espiral, dicen que la actual inflación de 102,5% anual alcanzó una categoría diferente que vuelve muy difícil llegar a fin de mes. "En mi caso, por ejemplo, cero capacidad de ahorro", dijo a Reuters la empleada de comercio, Claudia Saez, en medio de una crisis acentuada por la escasez de divisas internacionales que sumió a casi la mitad de los argentinos en la pobreza.
"Como país podríamos estar mejor, pero el gobierno administra de una manera muy mala, por eso padecemos estas cosas. Es terrible la inflación que se vive hoy en la Argentina. Jamás visto", añadió. Para colmo, el gobierno nacional anunció el viernes que la inflación de marzo alcanzó el 7,7% -el máximo en ocho meses-, según analistas encuestados por Reuters. Los economistas consultados por el banco central argentino pronosticaron que la inflación anual alcanzará el 110% en 2023.
La situación ha golpeado los salarios y melló la popularidad de la coalición gobernante de izquierda, que lideran Alberto Fernández y Cristina Kirchner. El país, uno de los mayores exportadores mundiales de granos, también está lidiando con una de las peores sequías de su historia, que ha destruido la cosecha de soja, maíz y trigo, con pérdidas para su economía por decenas de miles de millones de dólares.
Por Horacio Soria y Juan Bustamante
Agencia Reuter
