Volví la mirada atrás, / y vi la pampa infinita / con la estampa de aquel gaucho, / de su caballo y su china. // Y en ese patio del rancho, / con techo e’ paja y chilquilla, / entre paredes de barro, / mate amargo compartían. // Cerca estaba el almacén, / donde todos se reunían, / surgiendo en el vino, bronca / y algún facón relucía. // Bajo un corpulento ombú, / cuya sombra protegía, / un payador con guitarra / a la gente entretenía. // Y pronto se armaba el baile, / chiripá y falda se unían; / danzaban cuencas y gatos, / hasta el pericón se oía. // Fue también el gaucho aquel: / arriero en la travesía / rastreaba potros salvajes / y en la doma se lucía. // Martín Fierro, el payador, / en su narración decía, / que muchos fueron muy bravos / y a los indios combatían. // Pero sabemos también, / que en la lucha fratricida, / fue unitario o federal / y caudillo en la campiña. // Y en tiempos de Libertad / demostró su valentía, / con Belgrano y San Martín, / ofreciendo hasta su vida. // Gauchos criollos y mestizos, / estirpe de español e india; / forjaron la Tradición / de nuestra tierra, Argentina.
