Señor director:

Con la vuelta a la normalidad de ciertas actividades, el tránsito automotor se ha vuelto a incrementar en la ciudad Capital. El distanciamiento obligatorio que rige para todos, hace que las actividades se hayan expandido en el radio céntrico y que se pueda ver más gente en sectores más alejados del microcentro. Pero con esto vuelve un viejo problema que pone muy mal a los propietarios de automotores que los tienen que dejar en la vía pública en zonas que no están alcanzadas por Eco (Estacionamiento Controlado). Son los denominados "trapitos" o simplemente personas que buscan que los dueños de los vehículos les paguen por un servicio que no está autorizado y que es de dudosa naturaleza, ya que la prestación que efectúan no es comprobable ni está reglamentada. Lo único que se consigue con esta práctica es que el propietario del vehículo se quede intranquilo cuando deja su vehículo, ya que si no pacta el cuidado queda totalmente desprotegido.

Pido a las autoridades municipales que no dejen crecer esta actividad, que no contribuye en nada a la imagen de la ciudad y que es generadora de un problema que tiende a agravarse cada vez que pasa el tiempo.