Señor director:  
Paradójicamente, los feministas y los ideólogos de género, en su obsesión por abolir la diferencia constitutiva entre masculino y femenino, estos ideólogos se convierten en propagandistas de la discriminación entre hombre y mujer. 
En efecto, al dirigirse a "ellos y ellas” en sus discursos y declaraciones, caen continuamente en una discriminación sexista, mientras pretenden combatir los usos gramaticales de nuestra lengua. Pero no nos engañemos, cuando el poder político quiere manipular hasta la gramática, puede caer en el ridículo, pero su intención es cambiar los fundamentos de una sociedad.