
Señor director:
Nosotros los mayores celebramos el Día del Niño en donde encontramos otro motivo para que a través de un regalo, casi siempre un juguete, los veamos llenos de alegría, esa alegría de ser niños, de ser inocentes que confían en los mayores para la esperanza de un futuro mejor, que hoy en día está en crisis y oscura por los egoísmos del poder y de una sociedad muchas veces indiferente. Día del Niño, día del principio, de la criatura, del crío, del chico, del chiquilín, del nene, del niño, del párvulo, del pebete, del pequeño, o del pibe, sinónimos que nos tienen que hacer reflexionar y pensar, que si ellos no tienen futuro, nuestros futuro también desaparecerá y solo seremos un montón de viejos.
En mis tiempos de niñez, recibir un regalo por ser mi día, por parte de nuestros padres o mayores, era también crear compromisos de amor y futuros desde las conductas a nuestras vocaciones de lo que el destino nos tenia preparado. El regalo del Día del Niño o premio por ser niños nos reafirmaba el amor que nuestra inocencia entendía. Una muñeca de tremendo simbolismo o unas cartucheras con revólveres para jugar a los "coboy”, y emular así a los héroes que veíamos en el cine, donde nos hacía ver que las armas son de juguetes y sólo servían para jugar, nunca para matar. Que la pelota era para agrandar y sumar a más amigos y no para crear barras bravas. Al final, el Día del Niño es solo eso, un niño feliz y que confía en los mayores para un mundo feliz en donde no se pierda la inocencia y la esperanza de los niños.
Leopoldo Mazuelos Corts
DNI 5.543.908
Foto: José Mazuelos
Álbum familiar Año 1951
