Señor director:

Hoy estás cumpliendo 74 primaveras. Eres el mugrón de una planta tradicional, que creció y dio sus frutos a la orilla del canal, de Cereceto y San Miguel. ¡Casi nada! La Esquina Colorada. Sos un esquinero de este humilde y querido barrio. La planta que dio a la luz este mugrón, tiene su nombre: Navarro Nehín, mezcla de sangre turca y criolla. Naciste y creciste rodeado del amor de tus padres y fuiste un orgullo más de esta querida familia, muy reconocida en este lugar, tan distinto. Tengo en mis retinas la hermosa imagen de tu abuelito, que paseaba de la mano a los Navarrito. Pasaron los años, trabajaste, estudiaste, y hoy eres un integrante muy apreciado del querido grupo de amigos de la Esquina Colorada. Buen marido, buen padre, gran profesional. Contador, periodista, poeta, escritor y cantor. Te destacas por ser muy agradecido de tu barrio, del que nunca te fuiste, porque, como dice Troilo, siempre estás volviendo. Y le cantas con amor a tu esquina, a la que nombras en cada canción que escribes, que son como un himno para nosotros. Orlando, estas líneas que escribo nacen de lo más profundo de mis sentimientos, porque eres un amigo que hace de la amistad un culto y te damos gracias por ello, en mi nombre y en nombre del grupo. Te deseamos siempre lo mejor, salud por sobre todas las cosas, junto a tu querida familia, con la cual vives orgullosamente feliz.