Señor director:

El sentimiento que albergamos en lo más recóndito del alma, todos los argentinos, es que las Malvinas nos pertenecen. Son muchas las razones que nos asisten. Nombraré solo dos: Derechos históricos y geográficos, ratificados por la comunidad internacional. Lo que nos lleva a recordar el 2 de abril, es un fervoroso reconocimiento al valor de quienes dieron la vida por la causa. Las llamas eternas y las vigilias de algunos monumentos , las placas en mármol o en bronce: no son suficientes para resarcir el dolor que nos produce el recuerdo de aquellos hechos, si quienes tienen la responsabilidad de conducir los destinos de este país; no tratan de propiciar, un justo reclamo por nuestra soberanía; por el respeto a la memoria de aquellos que duermen en el Cementerio de Darwin, a los identificados y a los no identificados, al "soldado sólo conocido por Dios”, y a los que yacen en las profundidades del Atlántico Sur. Por las madres viudas, hijos y demás familiares y por los recursos naturales de las generaciones venideras.

Natalia E. Moróz   DNI 4.727.545
Grupo literario "Las Ñustas y el Sol”