Señor director:
Casi siempre la balanza que pesa la Justicia, se inclinó para un solo lado. No saben del equilibrio social, económico y moral. Recientemente los legisladores nacionales, por "trabajar" en épocas de coronavirus, o pandemia, se incrementaron sus ingresos en una cifra incomprensible de 70 mil pesos. Por otro lado, las ayudas alimentarias que se otorga a quienes cobramos la jubilación mínima son humillantes. Somos el grupo de más riesgo ante esta pandemia como en cualquier otro tiempo en el que el olvido y la discriminación se acentúan. Sobre todo para los gobiernos que no les importa los adultos mayores. Cuando uno debe recibir esa "bolsa", que se usan para residuos, los Centros de Jubilados nos hacen sentir otro calvario al recibir esa limosna, previo pago de la cuota social, de las molestas filas de la necesidad. Esas "importantes" ayudas alimentarias traen: ½ de yerba, casi 1 kg de azúcar, 500 cm3 de leche, 900 cm3 de aceite, ½ de fideos, y unas galletitas, o sea 6 artículos de segundas o terceras marcas, de escaso poder alimentario, que solo duran 10 días y no un mes como dicen. No deja de ser una vergüenza nacional. Son engaños que inaceptables que no ayuda a adultos mayores carentes de comprensión oficial y social. La "ayuda" debería ser pagando lo que corresponde al jubilado y pensionado. Nos exigen mucho, pero nos abandona muy rápido. ¿Hasta cuándo?
Leopoldo Mazuelos Corts
DNI 5.543.908
