El Gobierno tiene la intención de enviar al Congreso un proyecto de ley que pida autorización para tomar nueva deuda con el Fondo Monetario Internacional pero se guardará los detalles técnicos que eventualmente acuerde con el organismo, informó ayer Infobae. Los bloques de la oposición pedirán conocer los detalles para que la discusión parlamentaria no verse solamente sobre el pedido de permiso para cerrar el programa nuevo.
El presidente Javier Milei anticipó ante la Asamblea Legislativa que “en los próximos días” el Poder Ejecutivo tendría cerrado un acuerdo con los funcionarios del FMI que dé paso a un programa financiero nuevo que incluya desembolsos adicionales, es decir, un aumento en el nivel de endeudamiento con ese organismo. En los despachos oficiales todavía no dan mayores detalles.
El articulado del proyecto, en el que todavía trabajan distintas áreas del Ministerio de Economía y de la Casa Rosada, solo buscará la autorización para la firma del acuerdo con el FMI. El contenido del programa nuevo quedaría, el Ejecutivo sostuviera esa decisión, reservado para los tiempos de tratamiento del acuerdo en el directorio del Fondo Monetario.
La necesidad de conseguir una ley que apruebe el acuerdo surge de la Ley 27.612 -de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública- y que tuvo como objetivo que exista un marco de control parlamentario sobre los acuerdos con el FMI, que suelen tener una duración que excede el plazo de mandato de los gobiernos. El breve articulado, que también incluye títulos públicos en moneda extranjera por encima de lo presupuestado, no exige explícitamente que se den a conocer al parlamento los detalles técnicos del acuerdo.
Los alcances finales del entendimiento con el FMI todavía no fueron hecho públicos, pero el Gobierno dejó entrever que el sistema de metas -fiscales, de reservas y de emisión- no fueron materia de mayor discusión, aunque sí la configuración del esquema cambiario. Entre otras cuestiones, qué hará el equipo económico con el dólar blend que destina el 20% de las divisas de la exportación al “contado con liqui”, qué planes tiene para flexibilizar o eliminar otras restricciones cambiarias como el giro de dividendos al exterior por parte de empresas multinacionales.